



Ayer por la tarde tomé un largo café con Víctor Alonso, uno de los responsables del blog Nosolovito que, desde hoy, queda enlazado en mis blogs recomendados en la columna de la izquierda. Le esperé en el Café España de Valladolid, uno de mis lugares favoritos de encuentro, uno de los pocos espacios en los que poder escuchar hoy buena música en directo compartiendo mesa con los amigos.
Víctor tiene una energía desbordante, ilusión por lo que hace y la suficiente cordura en su juventud para saber cómo debe ir creciendo. Me gustan estos jóvenes que me recuerdan lo que fui y dejé de ser y en los que espero una renovación, por acumulación y calidad, de la cultura de nuestra época. Estuvimos hablando de muchas cosas pero, sobre todo, de su vocación por el cine y de su lucha constante con la incomprensión de los que deberían apoyarle.
Yo había visto Ammit en Internet, el corto que ha dirigido junto a David Tordable, que no pudo acudir a la cita, y le había pedido a Víctor que me facilitara una copia en DVD, que vende para financiar parte de su nuevo proyecto. Me la trajo, y en el estuche vienen dos discos. El primero con la película, el segundo con contenidos extras entre los que hay un divertidísimo trailer de una supuesta película sobre un pizzero asesino para cuyo disfrute debe verse primero el diario de rodaje y las tomas falsas, en las que aparece una escena finalmente desechada para el corto.
Ammit, que toma su título y parte de la caracterización del protagonista del dios egipcio con ese nombre, cuenta la historia de un asesino que se enfrenta a sus propias emociones en la soledad a la que le arrastra su oficio. Tiene todos los ingredientes de una buena historia: un excelente manejo del tiempo narrativo, la construcción de un personaje sólido, el retrato de la soledad y los sentimientos, etc. Y lo han hecho sin que, a pesar de los pocos minutos de duración, uno sienta la sensación de apresuramiento. Han sabido narrar una historia y sus pausas. Sabiamente no han querido contarlo todo, uno de los defectos que convierte en caóticos este tipo de proyectos, y han dejado el mundo del asesino indicado pero fuera del metraje sin afectar a su comprensión. En cuanto a la calidad técnica, han sacado el mejor partido de sus escasos medios. Este corto es bueno y puede apuntarse como maqueta de una gran película. Le recomendé a Víctor que guardasen el proyecto para cuando dispusieran de los medios suficientes de producción. Esto no quiere decir que el resultado no tenga consistencia en sí mismo, puesto que sí la tiene y se deja ver con interés, como se puede comprobar.
Quiero hacer especial mención del guión de Pablo Gutiérrez, que me ha parecido contenido y oportuno y con significativos guiños a los que gustan del cine negro y el cómic. La voz narrativa -que corresponde al protagonista- nos conduce a la comprensión de la personalidad del asesino.
Víctor, David y Pablo deben seguir creciendo. Ya tienen realidades y proyectos. El próximo lo tengo encima de la mesa, y me gusta: es un corto que sigue esa línea de la ciencia ficción clásica que no necesita de efectos especiales para desasosegarnos. Y cuentan con unos medios técnicos un poco mejores y un equipo de trabajo más nutrido.
No sé si tendrán la suerte que se merecen, pero quiero apuntar los nombres para seguir su trayectoria y apostar por ellos.
Por Pedro Ojeda Escudero.
Todo el mundo necesita un bautismo de fuego, y este fue el nuestro.
Estaba aburrido, y como siempre cuando me pasa eso, necesito mucho más tiempo del necesario para no hacer nada en particular. Llevaba meses en casa y no tenía muy claro qué hacer. Así fue como empecé con KTarsis. Para matar un poco el rato, y tener comunicación con el mundo exterior más allá de las fronteras montañosas de mi ciudad. Necesitaba saber que seguía habiendo un mundo ahí fuera.
Estaba aburrido. Y así fue como empecé también con La Doctrina del Caos, mi primer guión de largometraje que lleva casi un año viendo mundo de unas manos a otras. Al menos está viajando. Envidio a esas 124 páginas y su particular odisea laboral. Supongo que tarde o temprano, si logran sobrevivir, volverán a casa aunque no sea por Navidad.
Estaba ya finiquitando esa extraña historia -que espero podáis ver algún día, dentro de unos 100 años- cuando el compadre David Tordable me suelta que si le escribo un guión de corto, lo rodarán. Así de fácil. Escribe y lo rodamos. Parece una proposición surrealista.
Por supuesto, hay condiciones. Tiene que convencer tanto a él, como a su compañero Víctor Alonso. Suena divertido. Un reto con el que aliviar el tedio que empezaba a dejarse ver al final de un túnel de trabajo autoimpuesto. Algo de actividad para paliar las horas muertas tumbado en la cama, mirando el techo mientras suena una y otra vez un disco de Bad Religion ya rayado por la sobrexplotación.
Así que me pongo a pensar en qué tipo de historia podría convencer a dos tipos que se han visto todo el cine que podría abastecer el cosumo de la India en un año. Tiene que ser barato, un sólo escenario, pocos personajes y nada de diálogos. Los medios mandan. ¿Pocos recursos? Eso es para profesionales de alta escuela. Ello no tienen ninguno. Tal vez aquella historia de…
Salgo de la ducha, mi centro de meditación particular, y en una media hora les escribo Ammit. Simplemente estaba ahí y necesitaba vomitarlo. Esta es la oportunidad para aliviar mis entrañas. No es algo genial, ni probablemente se acerque a algo decente, pero es lo que necesitaba contar y ellos dirigir. Es nuestra historia.
Y les gusta. Increíble.
El mayor hándicap de Ammit es que para comprenderlo, sentirlo e identificarse medianamente con la historia, hay que estar de un humor muy particular. Ese en el que te sumes tras ver la Delgada Línea Roja o después del final de Requiem por un Sueño. Ese que alcanzas al ver a la mujer que quieres besando a otro o siendo el espectador de una función de circoen blanco y negro. Ammit es un corto para gente desgraciada. O al menos, para gente feliz que aún conserva vívido el recuerdo de los tiempos amargos. Es un corto para el 5% del público. Afortunadamente.
Meses después me llega a casa un abultado sobre. En él está el DVD de Ammit. Me siento y lo veo con mi familia. No es como yo lo imaginaba.
El escenario es pobre, el protagonista es Vito y la narración se ve entorpecida por los nulos medios. Yo sonrío entusiasmado y dejo correr la película hasta el final de los créditos. Mis acompañantes me miran con esa expresión protocolaria para felicitar a alguien que obviamente ha fracasado. Guardan las formas con comentarios carentes de emoción. Es la típica obra que desprecia un profesional y que alguien con experiencia y no mucho dominio de su ego podría convertir en un chiste fácil. Y que el público olvida a los cinco minutos entre anuncios de detergentes y noticias del corazón.
¿Qué demonios esperábais?
Ammit no es como yo lo imaginaba. Es mejor. David y Víctor han mantenido la calma, han aprovechado sus medios al 10000% y han narrado la historia al ritmo que necesitaba. El trabajo de post-producción es magistral. No hay director de fotografía. No hay técnicos de sonido. No hay nada. Ni nadie. Pero el resultado es digno, y cuenta lo que necesitábamos contar.
Ha pasado casi un año y como suele ocurrir, miramos a Ammit con el cariño de unos padres que siguen queriendo a su hijo a pesar de que tenga 30 años, trabaje en un burger y siga viviendo en casa. Podría ser mejor si… Si no hubiéramos… Incluyendo esto… Todo es más fácil a posteriori. Desde la barrera.
Pero Ammit es nuestro primer corto. Siempre lo será. Lleguemos un metro o mil kilómetros más allá de ese humilde inicio, nos daremos la vuelta y allí estará. Es nuestro comienzo. El catalizador que activará lo que venga después.
Es nuestro. Y lo queremos.
Por Pablo Gutiérrez.
Edición especial en dos discos.

DVD 1 – AMMIT – el cortometraje
Incluye tres audiocomentarios:
- Audiocomentario de los directores Víctor Alonso y David Tordable.
- Audiocomentario del guionista Pablo Gutiérrez.
- Audiocomentario de la crítica, varios cortometrajistas analizan AMMIT.
DVD 2 – AMMIT – los extras:
MAKING OF-DIARIOS DE RODAJE 30min
TOMAS FALSAS – 10min
PRESENTACIÓN DEL PROYECTO
ENTREVISTAS CON LOS CREADORES
LA PRESENTACIÓN EN MADRID
LOS FINALES DE AMMIT
TRAILERS
FILMOGRAFÍAS
Para un asesino a sueldo prima la profesionalidad. Es imprescindible ser frío, mantener las distancias, estar siempre alerta y concentrado en el objetivo. Para el trabajo, las emociones y los sentimientos son un mero lastre.

Pero tal vez, una parte de él ansía sentir todo aquello que las circunstancias le han privado de sentir, de vivir, a lo largo de toda su existencia. Emociones y momentos que jamás ha tenido la oportunidad de experimentar.
Recién llegado a la ciudad y aislado en un solitario apartamento, un joven pistolero verá cómo tus creencias son puestas en duda simplemente mirando el mundo desde una ventana.
DIRECCIÓN
David Tordable y Víctor Alonso
PRODUCCIÓN
David Tordable y Víctor Alonso
PRODUCCIÓN EJECUTIVA
Gonzalo Alonso
Íñigo de la Bastida
REPARTO
Víctor Alonso
Margarita Seco
David Tordable
Víctor Rodríguez
GUIÓN
Pablo Gutiérrez

